Thursday, September 27, 2018

La Apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno del sueño que se caracteriza por la interrupción momentánea del paso del aire por las vías respiratorias (nariz y boca) mientras se duerme. Existen dos tipos de apneas, la apnea obstructiva y la apnea central.

  • Apnea Obstructiva. En la apnea obstructiva, se produce una obstaculización del conducto respiratorio (la campanilla, la lengua o el contorno del paladar), debido a un crecimiento anormal o a un hinchazón de algún sector del tejido que obstaculiza el paso del aire. Esta obstrucción ocasiona el molesto ronquido, que, si es muy pronunciado, puede deberse a una obstrucción total de los conductos respiratorios.
  • Central. La apnea central tiene que ver con una disfunción respiratoria que se produce debido a problemas en el sistema nervioso central. Este caso se produce cuando el cerebro no envía las señales específicas para que la persona respire bien. La apnea central puede ser mortal, sobre todo en los niños. 

Causas de la apnea del sueño


La apnea del sueño suele producirse debido a un ronquido muy intenso, a un aumento considerable del peso, a un consumo excesivo de alcohol o drogas o al consumo de determinados medicamentos. Es frecuente que muchas personas tomen pastillas para dormir porque creen que padecen de insomnio. Sin embargo, a menudo la causa real por la que se despiertan por la noche es debido a la apnea y no al supuesto insomnio.

La apnea del sueño es un trastorno que tiene mayores posibilidades de desarrollarse en los hombres que en las mujeres, aunque después de pasada la menopausia, la mujer también puede empezar a roncar y a padecer de apnea del sueño.

Síntomas de la apnea del sueño

El síntoma más común de la apnea del sueño es el ronquido excesivo que se interrumpe cada 3 ó 4 ronquidos con un silencio (este silencio es indicativo de que el paciente ha dejado de respirar). En una apnea leve, esta situación puede repetirse hasta 10 veces por hora. En casos de extrema gravedad, se han evidenciado hasta 100 interrupciones de la respiración por hora.

Durante un periodo de apnea, el corazón late de manera más lenta y cuando la respiración se reanuda, suele aparecer taquicardia. Estos cambios bruscos generan un alto riesgo para el paciente: probabilidad de infartos o problemas cardiorrespiratorios graves, aumento excesivo de presión arterial y accidentes cerebro vasculares (ACV).

Si una persona evidencia períodos de apnea del sueño, es necesario que vaya a ver al médico. Es probable que el doctor le realice estudios con sensores que colocará en todo su cuerpo para analizar el grado de apnea que la persona está sufriendo. Este tipo de estudios se realizan durante la noche y el paciente deberá permanecer internado.

Tratamientos para la apnea:

En aquellos casos de apnea leve puede utilizarse una prótesis mandibular para agrandar las vías respiratorias y facilitar la respiración.
En aquellos casos que van de moderados a graves puede suministrarse al paciente oxigeno mediante una mascarilla. Este mecanismo ejerce la presión justa que necesita el paciente para tener una respiración adecuada.
En aquellos casos graves o más severos, podría ser necesaria una cirugía para extraer el tejido que obstruye las vías aéreas respiratorias.

La apnea del sueño debe ser tratada con urgencia, ya que además de ser una causa importante de la fatiga, es una enfermedad que convierte a quienes la padecen en un paciente de alto riesgo.

Friday, September 7, 2018

Insomnio

El insomnio es el trastorno más frecuente del sueño. Su aparición está relacionada con el estrés y con la mala calidad de vida que padecen muchas personas. Según los especialistas, las situaciones que pueden generar insomnio pueden ser muchas y variadas, como por ejemplo: un trauma psicológico o determinadas situaciones estresantes como un cambio de trabajo, una mudanza o la pérdida de un ser querido.

Síntomas del insomnio

Los síntomas del insomnio pueden ser muchos. Generalmente una persona que padece de insomnio suele tardar más de 30 minutos en dormirse. También suele tener un sueño ligero, es decir, que suele despertarse con mayor facilidad de lo que lo hace una persona que no padece de insomnio. Además, el insomne suele experimentar un sueño entrecortado, es decir, no puede dormir seguido y cada vez que se despierta le resulta muy difícil volver a dormirse.

Efectos del insomnio en el organismo


El insomnio es muy molesto no solo porque no permite descansar bien sino sobre todo porque debido al cansancio de mente y cuerpo, sus efectos se padecen a lo largo de todo el día.

Entre los efectos que tiene el insomnio, cabe destacar los siguientes:
  • Cambios en el estado de ánimo. Una persona que padece de insomnio suele experimentar irritabilidad o períodos de angustia durante el día. La irritabilidad tiene como consecuencia directa un rendimiento laboral más bajo y relaciones interpersonales más tensas y difíciles.
  • Falta de concentración y memoria. Estas actividades cognitivas suelen verse afectadas por la fatiga.
  • Disminuye el sistema inmunológico. Esto hace que el insomne sea más propenso a padecer determinadas enfermedades.

Las causas más habituales del insomnio son:


El Estrés. La preocupación por el trabajo, la escuela, la salud o la familia pueden mantener la mente activa en todo momento, dificultando relajarse y dormir bien. El exceso de aburrimiento, como el que muchos tienen después de jubilarse o durante una larga enfermedad, también puede generar tensión y provocar insomnio.
Ansiedad. La ansiedad y los trastornos de ansiedad también pueden mantener la mente alerta y dificultar el dormir bien.
Depresión. Aquellos que padecen una depresión se encuentran que o duermen demasiado o tienen dificultades para dormir. Esto puede deberse a desequilibrios químicos en el cerebro o a preocupaciones que acompañan a la depresión y que podrían impedir que una persona pueda relajarse lo suficiente como para dormirse.
Estimulantes. Algunos medicamentos con receta, incluidos algunos antidepresivos, medicamentos para la presión arterial y corticoides, pueden dificultar el sueño. También otros medicamentos que se venden sin receta pueden inducir al insomnio. Algunos ejemplos son los medicamentos para el dolor, descongestionantes y aquellos medicamentos para perder el peso. Muchos de estos productos contienen cafeína y otros estimulantes. Los antihistamínicos, aunque en un principio pueden adormecer, generalmente provocan que la persona vaya al baño con mayor frecuencia.
Cambios en el entorno, rutina u horario de trabajo. Viajes de trabajo o cambios habituales en los que se tiene que trabajar hasta tarde o levantarse más pronto de lo habitual puede alterar los ritmos circadianos del cuerpo, por lo que no pueden llegar a dormir cuando se desea. Sus ritmos circadianos actúan como relojes internos, dirigiendo aspectos como el ciclo de sueño-, el metabolismo y la temperatura corporal.
El uso prolongado de pastillas para dormir. Si necesita tomar medicamentos para dormir durante varias semanas, hable con su médico, preferiblemente con un doctor especializado en el sueño.
Padecer de enfermedades que causen dolor. Éstas incluyen artritis, fibromialgia y otras neuropatías. El tratamiento de estas patologías ayudará a mejorar el insomnio.
Obsesión por el insomnio. Esto puede ocurrir cuando una persona se preocupa excesivamente acerca de no poder dormir bien. La mayoría de estas personas suelen dormir mejor cuando están fuera de su entorno habitual o se duermen cuando no están intentando quedarse dormidas, por ejemplo cuando leen o ven la televisión.
Comer mucho antes de irse a dormir. Se puede picar algo antes de ir a dormir, pero comer demasiado, justo antes de irse a dormir, puede causar que una persona se sienta incómoda, lo que le hará difícil conciliar el sueño. Además, muchas personas experimentan acidez después de una comida copiosa.

Thursday, August 23, 2018

Trastornos del Sueño

Una persona media necesita dormir unas 7-8 horas cada noche para descansar correctamente. Sin embargo, la cantidad de horas que la persona duerme no siempre guarda relación directa con la calidad del sueño. Cuando el sueño se ve interrumpido debido a determinados factores propios del individuo, y esto ocurre con cierta frecuencia, estamos ante lo que los especialistas denominan un desorden del sueño.

Los desordenes del sueño son trastornos que padecen las personas cuando duermen, impidiendo que el sueño cumpla la función reparadora que debería tener. Los desórdenes del sueño pueden venir de diferentes causas, como puede ser el estrés, condiciones psíquicas, hormonales y otras muchas causas. La mayoría de las personas ha experimentado, en algún momento de su vida, algún tipo de trastorno del sueño. Pero cuando los episodios se repiten con frecuencia, pueden tener consecuencias muy directas sobre el organismo.

Los desórdenes del sueño tienen una relación directa en la calidad de vida de quien los padece. Los más habituales son:


• Apnea del sueño. Las personas que padecen de apnea del sueño, dejan de respirar por períodos breves de tiempo mientras duermen. Esto puede producirse debido a una obstrucción de los conductos respiratorios o porque el sistema nerviosos central no envía la señal para que los pulmones respiren.

• Narcolepsia.
Las personas que padecen este trastorno tienen una somnolencia excesiva durante el día, que provoca que se queden dormidas en cualquier lugar y momento. Puede ir acompañada de procesos de cataplejía, de parálisis de sueño y hasta de alucinaciones.

• Síndrome de piernas inquietas. Una persona que padece este desorden del sueño no puede dormirse porque no puede detener el movimiento de sus piernas. Ocurre con frecuencia en personas mayores.

• Sonambulismo. Las personas sonámbulas suelen realizar actividades como caminar, comer, mover muebles y hasta conducir un vehículo estando dormidas.

• Pesadillas y miedo a las noches. Las personas que padecen de pesadillas, ven interrumpido su sueño por pesadillas y sueños raros que los perturban, generando episodios de miedo. En este caso se recomienda una visita al psicoterapeuta ya que estas pesadillas pueden venir como consecuencia de traumas no resueltos.

• Insomnio. Una persona insomne tiene dificultad para dormirse con facilidad y su sueño se ve interrumpido durante la noche.

Los desórdenes del sueño suelen estar relacionados con episodios de estrés, ansiedad y con el consumo de medicamentos inadecuados o sustancias con grandes concentraciones de cafeína o de alcohol. Si una persona padece un trastorno del sueño, debe recurrir en lo inmediato al médico, ya que los efectos físicos y psíquicos del dormir incorrectamente pueden afectar de manera importante a su salud y sobre todo la salud de su entorno.

Saturday, August 4, 2018

Etapas del sueño

A través de diferentes estudios científicos, se ha observado que durante las 8 horas de sueño promedio, el ser humano experimenta dos tipos diferentes de sueño: el sueño REM y el sueño NREM. Ambas etapas se distinguen porque en la etapa REM (Rapid Eye Movement o movimiento rápido de ojos), los ojos se mueven rápidamente bajo los párpados. En cambio en la etapa NREM, no existe este movimiento. La mayor parte del sueño está compuesta por sueño NREM (o sueño sin movimiento rápido de los ojos).

El sueño pasa por diferentes etapas, que se suceden en ciclos que varían entre los 90 y los 110 minutos. Las primeras cuatro fases son sueño NREM, mientras que la última fase es sueño REM.

La primera etapa del descanso se conoce como sueño de Fase NREM. En esta fase, se describen varias etapas.

  • Fase 1. Es la etapa de sueño ligero o superficial que ocurre después de acostarse y durante los primeros minutos del sueño. En este estado, la persona puede despertarse con facilidad y el cuerpo suele moverse buscando una posición cómoda. En ese momento, la persona suele tener todavía en mente los problemas que ha tenido durante el día.

  • Fase 2. Después de unos diez minutos de sueño ligero, se entra en una segunda fase que dura unos 20 minutos. Este período representa la mayor parte del sueño humano. Es la fase de sueño profundo. La frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria se hacen más lentas y no se evidencian movimientos oculares.

  • Fases 3-4: Sueño muy profundo. En la tercera fase, la frecuencia cardiaca y respiratoria se hacen más lentas. En esta etapa no se sueña.

  • La cuarta fase se caracteriza por la respiración rítmica y la limitada actividad muscular. Si se despierta a una persona durante la cuarta etapa (la fase del sueño profundo), la persona no se ajusta de inmediato y se puede sentir atontada y desorientada durante los siguientes minutos.

Pasada la cuarta etapa, se entra en la llamada etapa REM

  • Fase 5. Esta etapa llega al final de cada ciclo. Se experimentan cambios en la frecuencia cardiaca y respiratoria, que pueden fluctuar en función de si el sueño es agradable o se tiene una pesadilla. Es la etapa en la que se producen y se recuerdan los sueños.

Durante esta etapa, los ojos se mueven mucho y el ritmo de respiración y la presión arterial aumenta. Sin embargo, el cuerpo está quieto. Es la forma que tiene la naturaleza para impedir actuar y llevar a cabo nuestros sueños.
Después de la fase de sueño REM, el ciclo empieza de nuevo y se repite hasta 5 veces.

Wednesday, July 18, 2018

La cama para dormir


Descansar correctamente tiene una serie de beneficios físicos, estéticos y mentales. Los especialistas advierten que un descanso apropiado debería consistir en 8 horas de sueño/noche. Además, sostienen que la persona debe descansar en un ambiente que haya sido previamente ventilado, libre de ruidos molestos y a una temperatura templada. Para descansar lo mejor posible, se debe prestar una especial atención a los diferentes elementos que forman parte de la actividad de dormir, es decir: la almohada, el colchón, la ropa de cama y el pijama.

  • Almohada. Las almohadas pueden están hechas de diferentes materiales, entre los que cabe destacar: el látex, las plumas y las fibras de poliéster. Entre estos materiales, no hay ninguno que sea mejor que el resto. La almohada más apropiada dependerá de cada uno y de la postura que elija para dormir. Aquellos que duermen de lado, deberán buscar una almohada que sea alta y dura y que mantenga el cuello erguido y en una posición cómoda. Aquellos que duermen en pareja no deberían compartir nunca la misma almohada. Es importante que cada uno tenga su propia almohada para que pueda tener aquella que mejor se adecue a sus características. 

  • Colchón. El colchón es un elemento básico para descansar bien, pues es la superficie sobre la que reposa el cuerpo. Es conveniente que el colchón no sea ni muy rígido ni muy blando, es decir, que tenga una firmeza intermedia. En el mercado existen diferentes tipos de colchones que se diferencian por los materiales de que están hechos. Los colchones más habituales son los colchones de muelles, látex o espuma. Los colchones ideales son los de látex, ya que tienen una alta durabilidad (entre 15 y 18 años) y se adaptan sin dificultades a la forma del cuerpo y a la postura que la persona adquiere para dormir. También son los colchones más caros. Los más populares son los colchones de espuma o de poliuretano. Estos colchones tienen una elasticidad y un precio intermedio. Los colchones de muelles, son los colchones que más se han utilizado en el pasado, aunque cada vez se sustituyen más y más por otros tipos de colchones. En este caso, las características del colchón variarán dependiendo del tipo y dureza de los muelles. Estos colchones suelen durar hasta 10 años.

  • Ropa de cama. Es fundamental prestar también una especial atención a la ropa de cama (mantas y sábanas), ya que los materiales de los que están confeccionados tendrán una relación directa con el buen descanso. Se recomienda no utilizar materiales que no permitan transpirar ya que pueden generar un calor excesivo y muy molesto. Los materiales ideales son aquellos que combinan tejidos mixtos y sintéticos.

  • Pijamas. Los pijamas deben ser lo más cómodos posibles. Se aconseja que no tengan botones o elásticos que puedan apretar. También se recomienda que sean lo suficientemente anchos como para que no sean molestos si uno se mueve por la noche.

Friday, July 13, 2018

Que es el sueño

El sueño es la actividad mental que se produce en una persona cuando duerme. Se trata de una sucesión de pensamientos e imágenes que se suceden en la mente de la persona cuando está dormida que experimenta como si fueran reales. Según grandes estudiosos del sueño como Sigmund Freud, soñar es la consecuencia de los sentimientos y emociones que la persona tiene reprimidas. Soñar provoca que el estado emocional se represente por imágenes visuales y auditivas que se producen mientras duerme. Freud entendía que a partir de la interpretación de los sueños, se podían conocer los verdaderos problemas de la persona (sus fobias, angustias, tensiones, complejos y problemas sexuales o afectivos). Cuando un analista desea analizar los sueños, analiza aquello que la persona objeto del análisis recuerda. Muchos investigadores sostienen que solo podemos recordar una parte de nuestros sueños.

En un período de descanso normal, pueden describirse ciertos momentos o fases que se relacionan directamente con el descanso y la actividad onírica. La primera fase es la que se llama sueño NREM (sin movimiento rápido de ojos), a la que sigue el sueño REM (sigla en inglés Rapid Eye Movement, o Movimiento rápido de ojos).

La fase NREM se caracteriza por la transición de la vigilia al sueño. En esa fase, la persona empieza a relajarse, empieza a perder noción de la realidad, tiempo y espacio. A su vez, experimenta cambios físicos como una reducción en la presión arterial y la frecuencia cardiaca. En esta etapa, no se evidencian movimientos rápidos de ojos.

La fase REM es la etapa en la que la persona que sueña puede recordar su sueño. El movimiento de los ojos sólo se produce cuando está soñando.

El acto de soñar es un proceso involuntario en el que se manifiesta toda la información que está en el inconsciente. Lo más habitual es que se sueñe a partir de situaciones que se han vivido recientemente, como el mismo día.

Cuando una persona sueña con algo placentero, se producen ciertas reacciones fisiológicas: se eliminan sustancias y toxinas generadas por la fatiga y el cansancio mental; los músculos se relajan, y la circulación sanguínea y la respiración se vuelven más lentas. Sin embargo, cuando una persona tiene pesadillas, pueden generarse el efecto contrario, es decir: aceleración del ritmo cardíaco, aumento de la presión arterial, acumulación de tensión muscular. La persona puede llegar a despertarse de manera brusca, llorando o sudando.

Tuesday, July 10, 2018

Cómo Dormir Mejor

Cuando una persona se siente mal, podría ser porque no se está durmiendo lo suficiente. El trabajo, las tareas de la casa y los cuidados de los niños podrían dificultar su sueño y descanso. Si a esto se le añaden otros aspectos como preocupaciones financieras, un posible despido, las relaciones con los demás o alguna enfermedad, la calidad de sueño todavía se podría deteriorar más.

Aunque posiblemente sea difícil eliminar todos aquellos factores que interfieren con el sueño y que no permiten dormir bien, se puedes crear un entorno y adoptar hábitos que faciliten una noche más descansada. A continuación se describen una serie de sugerencias que se pueden aplicar si se tienen problemas para dormirse o para dormir:
  • Dormir la cantidad de horas necesarias. Se recomienda dormir 8 horas diarias. Este número puede variar en función de la edad de la persona y la exigencia física e intelectual que va a tener durante el día. Se recomienda que la persona tenga un horario fijo para dormir y despertar, ya que esto le ayudará a que su cuerpo se acostumbre a descansar siempre a la misma hora.
  • Se recomienda ir a la cama y levantarse todos los días a la misma hora, también los fines de semana. Mantener un horario fijo refuerza el ciclo de dormir y despertar y puede ayudar a quedarse dormido con mayor facilidad y rapidez.
  • Cenar temprano. Los médicos recomiendan que la cena sea ligera y se cene por lo menos 3 horas antes de ir a dormir. Además, recomiendan evitar el alcohol, el tabaco y la cafeína, que son estimulantes que favorecen el insomnio. Si se es propensa a padecer acidez estomacal, se deben de evitar las comidas picantes o que tengan grasa, ya que éstas pueden hacer que empeore el acidez y que no se pueda descansar bien. También se puede limitar la cantidad que se bebe antes de irse a la cama. Beber demasiado líquido puede hacer que una se despierte muchas veces por la noche para ir al baño.
  • Evitar el consumo de cafeína, alcohol y nicotina por la tarde. Estos productos son estimulantes y dificultan el sueño. Además, los fumadores pueden padecer los síntomas de abstinencia por la noche. Se debe de evitar el consumo de cafeína, 8 horas antes de la hora de dormir. Aunque el cuerpo no almacena la cafeína, son necesarias varias horas para eliminar la cafeína y sus efectos. Aunque a menudo se piensa que el alcohol es un sedante, la realidad es que dificulta dormir bien.
  • Realizar actividades físicas. La realización de una rutina de ejercicios físicos al aire libre permite que el cuerpo esté más cansado por la noche y le cueste menos conciliar el sueño. Esto es especialmente el caso del ejercicio aeróbico. Pero también es importante no hacer ejercicio tres horas antes de irse a dormir, ya que esto sí dificultaría dormir bien.
  • Procurar dormir en un ambiente propicio. Es fundamental que la habitación haya sido ventilada previamente, cuente con la temperatura adecuada (fresca), la luz esté apagada o tenue y no haya ruidos molestos. Para conseguir esto, se pueden utilizar los distintos aparatos y utensilios que hay disponibles, tales como persianas, cubrirse los ojos, tapones en los oídos, mantas adicionales, un ventilador, un humidificador y cualquier otro producto disponible que ayude a tener un entorno apropiado.
  • Dormir principalmente por la noche. Las pequeñas cabezadas diurnas pueden quitar muchas horas de sueño nocturno. Es importante limitar el tiempo que se duerme durante el día a media hora, y hacerlo a primera hora de la tarde. 
  • Elegir una almohada, colchón, pijamas y ropa de cama adecuada. El tipo de colchón y almohada más apropiados dependen de cada persona, pero es importante asegurarse de que se tiene una cama que es suficientemente cómoda. Si se comparte la cama, es importante asegurarse de que hay suficiente espacio para dos. Los niños y las mascotas, a menudo dificultan el descanso por lo que es importante limitar el número de veces que niños y mascotas duermen con una. 
  • Empezar con una rutina que sea relajante antes de irse a la cama. Hacer la misma rutina cada noche es importante porque es una forma de decirle al cuerpo que es momento de descansar. Esta rutina puede incluir una ducha o un baño con agua caliente, leer un libro o escuchar música tranquila. Las actividades relajantes con luces suaves pueden facilitar el sueño.
  • Irse a la cama solo cuando se está cansada y apagar la luz. Si después de acostarse no se puede conciliar el sueño en los siguientes 15 - 20 minutos, una debe levantarse y hacer otra actividad pero no quedarse en la cama. Se debe volver a la cama solo cuando se esté cansada. Es importante no obsesionarse con la idea de dormir ya que el estrés y la ansiedad dificultarán aún más quedarse dormida.
  • Utilizar pastillas para dormir sólo como último recurso. Es importante consultar con el médico antes de tomar cualquier pastilla para dormir para que se asegure que éstas no tienen otras contraindicaciones y para que determine la dosis adecuada. Si ya se están tomando pastillas para dormir, se debe de ir reduciendo gradualmente la dosis y nunca mezclar las pastillas con el alcohol. Si se siente mareada o somnolienta durante el día, se deberá hablar con el médico sobre cómo cambiar la dosis o dejar de tomar las pastillas.

Si se tienen problemas para dormir más de tres días a la semana y durante un periodo de tiempo superior a un mes, es recomendable ir a ver a un médico ya que se podría padecer un desorden del sueño como la apnea o el insomnio. Una vez tratado este trastorno, el descanso llegará de nuevo.